• municipio:

    Calatorao

  • Tipo:

    Castillo

  • estado:

    Buen Estado

  • Cronología:

    XIV

  • Ubicación:

    En el centro del municipio

  • Catalogación:

    BIC

  • Propiedad:

Vista principal del castillo  Castillo e iglesia  Castillo desde el otro aldo del pueblo  Vista cercana del castillo  Castillo y torre de la iglesia  Otra vista del castillo y la iglesia   
   Dibujo de Teodoro Pérez Bordetas  
Vista principal del castillo

Historia:

El topónimo Calatorao procede de una palabra árabe QALAT TURAB que vendría a significar «Castillo de tierra». Documentado con la forma «Calaturab» por primera vez en 1128, muy pocos años después de ser reconquistado, también se debe a ellos el nombre de casi todos los pueblos de la zona: La Almunia, Alfamén, Almonacid, etc.

Pero el origen del asentamiento es muy anterior, el itinerario de Antonino que sitúa esta ciudad en la vía romana que unía Cesaraugusta (Zaragoza) con Emérita «Mérida» cuyo trazado iba por el río Jalón, y que distaba 21 millas desde Bílbilis (Calatayud) 14 desde Segontia (La Muela) y 30 desde Cesaraugusta, distancias que corresponden a un lugar situado entre Calatorao, Ricla y La Almunia. Viene a confirmar este dato el hecho de que en Lucena de Jalón se encontrara un miliario colocado probablemente en la mansión de Nertóbriga. Los tres pueblos se han disputado su emplazamiento. De esta étapa son el castillo y la galería subterránea que pasando por debajo de éste comunicaba entre sí la calle Murillo con la calle de La Fuente, la fuente de las Escaleras y la fuente del Ojuelo, y sobre todo el trazado de las acequias que distribuyen el agua del río Jalón por los campos, aportación trascendental en una localidad eminentemente agrícola como es ésta.

Una vez que Alfonso I el Batallador reconquista Calatorao de manos de los árabes, sus tierras pasan a ser propiedad de realengo, y se encarga de gobernarlas Lope Garcés II de Estella, tenente desde 1128 a 1133. No tenemos constancia de ningún otro tenente. En 1160, reinante el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV se confirma, por el testamento de Berenguer de Coroge, que Pedro A. de Torroja dio a su hermano el castillo de Calatorao que tenía por el conde de Barcelona con sus pertenencias. Por tanto en este año de 1160 ya estaba construído el castillo de Calatorao. Si bien ya se conocía su tenente en 1128, Lope Garcés II de Estella, hasta 1133.

El 5 de Septiembre de 1213 el Rey Pedro II dona la villa, que había recibido de Doña Urraca de Buñol, al Cabildo de Santa María la Mayor de Zaragoza.

El motivo por el que se realizan estas concesiones parece ser el de recompensar de modo equivalente y debidamente al prior y Capítulo de Santa María la Mayor de Zaragoza. De esta manera comienzan a extenderse una serie de privilegios concedidos a Calatorao y a otras villas en beneficio del Cabildo del Pilar, que consistían, sobre todo, en eximir de pagar algunos tributos como hacen en 1294 y 1325.

En esta villa de señorío eclesiástico, las funciones que normalmente correspondían a los delegados del rey, serán desempeñadas por los priores del Pilar. Pero según un documento de 1404, la jurisdicción criminal y civil correspondía a la Corona y fue ejercida durante mucho tiempo por sus oficiales de la villa de Ricla. Esta situación fue alterada en 1428 por Alfonso V de Aragón, que concede al noble caballero Don Jesús Martínez de Luna las funciones que ejercían hasta entonces los oficiales reales de Ricla. Estos derechos sobre Calatorao los heredó después su hermano Don Jaime de Luna y Cabeza de Vaca, y éste los vendió a Ferran de Lanuza, Justicia del reino de Aragón.

Durante el reinado de Alfonso V (1416-1458) se realizan gestiones para incorporar Calatorao a la Corona, pero no debieron de surtir efecto pues en 1481 el rey Don Fernando el Católico dirige una orden real al noble Lope de Urrea para que mantenga un canal de riegos posesión del Cabildo del Pilar al igual que toda la Villa. Precisamente al servicio de los RR.CC. trabajó Pedro Marcuello, alcaide de Calatorao, cantor de las laudes imperiales y uno de los primeros poetas, que en español canta a la Virgen del Pilar. Las órdenes religioso-militares del Hospital de San Juan de Jerusalén, la del Santo Sepulcro y la del Temple, tan trascendentales en la Reconquista y Repoblación en otras zonas, no tuvieron una excesiva repercusión en Calatorao, sin duda condicionado por el hecho que desde muy temprano, desde el s. XIII perteneció al Cabildo del Pilar, pero también estuvieron presentes, como propietarios de algunas casas y campos.

Las propiedades de la orden del Temple quedaron reducidas a la casa y torre de Argillo que' en 1312 al ser disuelta esta orden entraron en poder del noble bilbilitano Don Fernando Muñoz de Pamplona. Esta casa y heredamiento dieron lugar a un título condal, El Conde de Argillos.

Calatorao perteneció prácticamente durante seis siglos al Cabildo del Pilar. Tal circunstancia marcó y determinó en gran medida el devenir histórico de esta villa. Fueron las leyes desamortizadoras de 1836-37 las que terminaron con el patrimonio del Cabildo y sus posesiones pasaron a particulares.


Descripción:

Es un Castillo Recinto musulman, con muros de mamposteria que se revisten de sillares en el siglo XI. Con ausencia de torres en el recinto exterior. Los muros son de gran espesor (1 metro a 1,30 en algún caso) y de tapial o mampostería (es la más clara alusión a "castillo de tierra").
Los muros de la barbacana, de la iglesia y parte de la puerta se diferencian del resto por sus cimientos reforzados de piedra de Calatorao, lo que da idea de la mayor importancia de estas dos alas. La menor altura de las ventanas de la pared de la Iglesia, indican su construcción posterior (para igualarla, en 1509 se recrecieron los muros).
La planta cuadrada tiene un gran parecido con las plantas de la Aljafería y otros palacios musulmanes.
La pared de la plaza y la del jardín son de inferior calidad y dedicadas a cuadras y servidumbre, tal vez formaban el recinto de protección que luego se amplió con habitaciones. Sufrió modificaciones con los cristianos, posiblemente la forma exterior de la actualidad.
Su recubrimiento de ladrillo, patio de luces y galería de arcos renacentista puede ser la obra realizada por el Cabildo aunque no existan datos conocidos más que de su reforma de 1504 y 1509.

En su interior imita un palacio renacentista con su patio de luces, escalera claustral, galería de arcos aragonesa.