• municipio:

    Jaca

  • Tipo:

    Fuerte

  • estado:

    Uso Turístico

  • Cronología:

    XVI

  • Ubicación:

    En la localidad

  • Catalogación:

    BIC

  • Propiedad:

Vista aérea  Puerta con puente      
   Vista con satelite de la Ciudadela de Jaca  
Vista aérea

Indice de Contenidos
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Historia:

Esta ciudad fue la primitiva capital del Reino de Aragón. Se encuentra en el cruce de dos grandes vías pirenaicas: la del Canal de Berdún, que conduce a Navarra, y la antigua Vía del Béarn, que remonta el río Aragón hasta el paso del Somport.

El cónsul romano Marco Poncio Catón, en el año 195 a. de C., penetra por el Pirineo aragonés y sitia la ciudad, fortificándola. Justo un año más tarde, se convierte en punto estratégico para el paso de los Pirineos.

Con la ocupación musulmana, en el año 711 de nuestra era, los invasores se cercioran de la imposibilidad de dominar los Pirineos por la dificultad del terreno. Y hasta el siglo IX Jaca está gobernada por condes francos, a los que sustituye una dinastía indígena, con la que aparece la primera resistencia organizada ante el invasor musulmán. Uno de los primeros miembros de ésta fue el conde Aznar Galíndez.

Con el comienzo del siglo siguiente, Sancho Garcés I de Navarra se apodera del condado de Aragón, que poco después caía en manos del emirato cordobés. En 1016, lo reconquista Sancho Garcés III 'el Mayor de Navarra'. Su hijo Ramiro I, quien por decisión testamentaria hereda en 1035 el condado de Aragón, consigue hacerse con los condados de Sobrarbe y Ribagorza, legados a sus hermanos, y con todos estos territorios crear el reino de Aragón. Así, pasó a ser el fundador de la dinastía real aragonesa. Su hijo, Sancho Ramírez, decide crear una ciudad libre, cuyo gobierno admita la participación de sus habitantes, y en el año 1077 hace que Jaca sea la capital del reino de la corte y el obispado. Para reforzar el título de ciudad, Sancho Ramírez otorgó entonces a Jaca la particularidad de fuero.

D el estudio de los documentos consultados, gran parte de ellos procedentes del Archivo de Simancas, parece desprenderse que las obras del Castillo de San Pedro debió iniciarlas D. Tiburcio Spanochi en el año 1595 , bajo la protección de un pequeño Destacamento de Infantería al mando de D. Juan de Velasco, que sería el primer "Teniente de Rey" de la ciudadela y cuyo sepulcro se encuentra en la Capilla del Recinto. Asimismo, se sabe que dichas obras permanecían aún sin concluir en 1641 . Es evidente que, a la hora de decidir el emplazamiento del Castillo, debió primar mucho la "economía de medios", toda vez que se aprovecharon varios almacenes bien aislados en sótanos, así como el conjunto de la capilla de Nª Sª del Burnao, que ahora define el túnel de acceso y que es de factura románica . Spanochi, tras algunas dudas iniciales, desestimando siempre la muralla de Jaca por obsoleta, decidió la construcción del Castillo en el paraje extramuros conocido como el "Burnao", Burgo Nuevo Románico.

Durante el siglo XVI este modelo de Ciudadela es muy empleada en los Países Bajos , en donde, si se disponía de agua suficiente, los fosos eran inundados. Además de la de Lieja, el Duque de Alba mandó construir otra en Amberes que más tarde fue demolida. Asimismo, la fortificación semiderruida de Pamplona pertenece al mismo tipo y en el continente americano se construyeron varias muy parecidas, destacando la del Fuerte de S. Felipe en el Puerto de El Callao en Perú.

En la obra trabajan diez canteros y carpinteros, buscados apresuradamente y sacados de sus viviendas previo pago de algunos dineros "para dejar proveídos sus hijos y mujeres". La Ciudadela fue en su origen punto de destino de militares de dudosa condición. Un informe de la época revela que los doscientos soldados de la guarnición eran "de una parte casados, la otra huidos de los exercitos de Su Majestad. La otra de unas levas que se trajeron aquí de Castilla, gente una y otra poco segura" por las fugas que intentan con notable asiduidad.

E n principio el Castillo fue construido para cerrar el acceso al Ejército francés-hugonote a lo largo del eje del Camino de Santiago que recorre el Alto Valle del río Aragón hasta Jaca. La misión de la Ciudadela era complementada por otras pequeñas fortificaciones en otros valles pirenaicos. La única vez que entró en batalla fue durante la Guerra de Independencia y se hallaba ocupada por franceses, mientras los españoles intentaban recuperarla.