- municipio:
Loarre
- Tipo:
Castillo
- estado:
Uso Turístico
- Cronología:
XI
- Ubicación:
A 4 Km. del municipio
- Catalogación:
BIC
- Propiedad:
Pública

La edificación del impresionante castillo se hizo en varías etapas. Iniciada su construcción por Sancho III “el Mayor” rey de Navarra, a este núcleo de estilo lombardo se adosaron estructuras en épocas posteriores, ocultándolo en parte y variando la funcionalidad de algunas de ellas; como el caso de la primitiva torre albarrana. Sus diversas etapas constructivas se pueden dividir en tres periodos:
El primero corresponde a la estructuras del castillo primitivo, erigidas por Sancho III, de estilo lombardo; que se manifiesta en la construcción con sillarejo, pequeño y uniforme; vanos de medio punto con dovelas de despiece radial y dobladura del arco; ventanales geminados rehundidos y con parteluces cilíndricos; mechinales pareados en los muros...
Un primera ampliación de Sancho Ramírez, adecuándolo a las necesidades de la canónica agustiniana; y cuyo paradigma es la iglesia de San Pedro. El estilo de esta fase es jaqués pleno; construido con grandes y bien escuadrados sillares; que en muchas zonas ostentan marcas de cantero.
Finalmente una tercera fase en la que destaca su muralla; sobre la que aún no hay consenso cronológico; pero que puede ser mucho más antigua de lo que se piensa; en especial la zona nororiental de la misma; con mechinales para verter líquidos inflamables o ardientes; hecho que la relaciona con la de Abizanda, como bien apunta Adolfo Castán.
A parte de sus elementos militares destaca también su Iglesia Mayor, dedicada a San Pedro, con una compleja planta, una gran cúpula de 26 metros de altura con doble trompa (única en su género), un ábside semicircular y un gran número de sus capiteles decorativos. Por debajo de la iglesia pasa la escalera que da acceso al castillo, cubierta por una bóveda de cañón, y que da paso también a la cripta de Santa Quiteria desde la cual, como era habitual en las construcciones de la época, se puede acceder por una estrecha escalera al presbiterio de la Iglesia Mayor del castillo. Esta cripta, de forma semicircular, está situada bajo el ábside de la iglesia y albergaba las reliquias de San Demetrio, protector de los asaltos y que en la actualidad se encuentran depositadas en la iglesia de la población de Loarre.
El recinto amurallado del castillo abarca una hectárea de terreno, lo que da una idea de las grandes dimensiones que posee la fortaleza. El castillo posee una planta irregular con 10 torres circulares y una con forma cuadrada. La torre de la reina, no era una torre defensiva sino la puerta del castillo primitivo, y estancia del cuerpo de guardia del mismo. También destaca la torre norte, con una puerta lombarda que posiblemente fuera la auténtica torre del homenaje y residencia de los señores del castillo; ya que la función de las restantes torres está bien definida. La torre más importante es la del Homenaje, que con 22 metros de altura destaca sobre todo el conjunto.
Al recinto se accede a través de una puerta que se abre en la muralla entre dos torreones semicirculares que nos conduce al espacio descubierto en el que encontramos, en primer lugar, la torre del vigía (torre albarrana) y tras una empinada cuesta, se llega a la única puerta de acceso. Pasando la puerta, subimos unas escaleras hasta que llegamos al corazón del castillo. Una vez dentro la gran cantidad de pasadizos, puertas, salas, y su mágico ambiente nos transportan rápidamente a la época medieval, siendo sin duda el castillo con mejor ambiente medieval de los que hay en España y gran parte de Europa.


