• municipio:

    Novallas

  • Tipo:

    Castillo

  • estado:

    Restaurada

  • Cronología:

    XII-XX

  • Ubicación:

    Centro del pueblo

  • Catalogación:

    Sin Catalogación

  • Propiedad:

    Pública

   Vista del castillo  
Vista del castillo

Historia:

Muchos autores afirman que el castillo lo obtuvo la orden del Temple por donación de Lázaro, hijo de Fortún Aznárez de Tarazona según su testamento; este documento no lleva fecha y se ha considerado de 1157-1175, siendo ésta su primera noticia documental. Sin embargo si esta donación fue efectiva y es cierto que perteneció al Temple, debió de ser durante muy poco tiempo pues no se han encontrado referencias de esta posesión y muy pronto lo encontramos en otras manos (en 1221 aparece ya como señorío laico).
La primera noticia cierta es de 1298, en que Guillén de Pueyo es señor de Novallas, condenado en 1301 por ser miembro de la Unión. Debió de ser entonces cuando el señorío pasó a Juan Mercel.
Poco después, todavía a comienzos del siglo XIV, Alfonso IV donó el lugar a García Lupo de Sessé y Catalina Martínez de Bloch y de Samper y en 1326 les dio la jurisdicción que el rey había retenido al hacer la donación.
El castillo intervino en la guerra de los dos Pedros, guarneciéndose al comienzo de la misma para cortar a los castellanos el paso al Ebro, aunque acabó siendo conquistado por éstos. Los castellanos que lo ocuparon se excusaron de prestar homenaje por él al nuncio papal cuando éste intentaba la devolución de las plazas conquistadas por ambos bandos para finalizar así la contienda, con lo que el inicio de la tregua se rompió. Fue recuperado para Aragón por el obispo de Tarazona, Pedro Pérez Calvillo, ocupado de la defensa de la comarca. Pedro IV vendió el lugar a Gonzalo González de Lucio en febrero de 1360 cuando éste le entregó Tarazona. Fue puesto como garantía cuando éste y su esposa Violante de Urrea vendieron el de Malón a Pedro Pérez Calvillo. De González de Lucio debió de pasar a Pedro Ximénez de Urrea, de quien aparece como propiedad en 1410.
En 1430, por la rebelión de Juan de Sesé, el castillo y el lugar son devueltos a la corona, que a su vez los entregó a Juan López de Gurrea al año siguiente.
En 1610 es de Juan de Torrellas.

Descripción:

Se construyó sobre un promontorio frente al río Queiles, a 427 m de altitud, en el extremo de una loma y en el punto más próximo al valle. El castillo se mantiene hoy en día en el perímetro exterior del pueblo. Fue de señorío particular hasta la desamortización del siglo XIX, cuando el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento. Se realizaron algunas obras, hasta que en 1985 se encargó un proyecto global de rehabilitación. En 1991 concluyeron estas obras, siendo limitados los restos originales del conjunto que han sido conservados. Entre ellos destaca la estructura primitiva de la torre del siglo XII (ahora completada en cemento) y parte del edificio palaciego. El segundo torreón medieval, de tapial, fue destruido y reconstruido por completo.
En la actualidad está siendo utilizado como Casa Consistorial. La descripción que sigue es la del edificio medieval, antes de que fuera «rehabilitado». El castillo medieval atravesó varias fases de construcción, siendo el núcleo original un torreón llamado «del homenaje», posiblemente del siglo XII. Frente a éste se construyó otra torre en el siglo XIV y en la última fase se construyó un cuerpo palaciego
que unió ambas. Se edificó sobre roca natural de litoarenita.

Primera fase: Torreón del siglo XII. Es de planta rectangular (8,80 x 6,20 m) construido en sillares de arenisca almohadillados. Conservaba los agujeros de vigas de los suelos de al menos cuatro plantas. En la pared oriental se abrían dos puertas, la más altaa 5 m de altura, bajo arco de medio punto. A ambos lados de la puerta subsisten unos huecos al parecer para sustentar una plataforma de madera para defensa del vano. A 1,60 m del suelo se abre la segunda puerta, similar a la anterior y de factura más tosca, que parece posterior por sus jambas aplantilladas y porque sus dovelas no aparejan con el resto de la fábrica. Los sillares son de litoarenita y microconglomerado locales.

Segunda fase: Torre del siglo XIV. De base ligeramente rectangular (6,5 x 5,5 m), la planta baja se construyó a base de sillares toscamente tallados, mientras que la superior era de tapial. Las dos torres se unían al norte por medio de un zócalo de sillar almohadillado y pared de tapial, con una puerta enmarcada en jambas talladas. Del muro posterior paralelo a éste sólo se encontró la cimentación.

Tercera fase: Cuerpo palaciego del siglo XV. Las dos torres se unieron en esta fecha por medio de unas salas que las cierran al sur y oeste por medio de un muro de ladrillos. Este muro se asienta sobre la cimentación mencionada en la fase anterior. Sin adscripción cronológica queda el cuerpo que se adosó delante del torreón del siglo XII, de una sola planta, construido en tapial y con un arco de 5 m de luz que fue cegado posteriormente. Asociados al edificio aparecieron ocho silos medievales, excavados en la roca natural, de forma troncocónica, con apertura y sistema de cierre compuesto de una doble losa cuadrada con hueco central
circular (siglos XII-XIV). En posible relación con el torreón del XII apareció un aljibe, con suelo y paredes revestidas de almagra. Más tarde éste se rellenó de escombro y se utilizó un
pozo excavado en la roca, de 12,50 m de profundidad, de sección circular y 1,60 m de diámetro (siglo XIV). También aparecen asociadas unas pequeñas oquedades excavadas en la roca, de supuesto uso relacionado con el aceite y cereales (tal vez del siglo XII). Procedente del castillo, se conserva una teja con inscripción arábiga, hallada en el tejado del castillo en octubre de 1976 durante las obras del entonces Ayuntamiento de la localidad. La inscripción reza «en el nombre de Dios, el clemente, el misericordioso» y debe ser anterior a la expulsión de los moriscos de 1610. Seguramente fue recuperada de otro edificio y reutilizada en éste. La teja está actualmente depositada en el Ayuntamiento.