- municipio:
Sabiñánigo Viejo
- Tipo:
Torre
- estado:
Buen Estado
- Cronología:
XV
- Ubicación:
En el pueblo viejo
- Catalogación:
Sin Catalogación
- Propiedad:
Historia:
El municipio actual de Sabiñánigo nada tiene que ver con el antiguo donde se encuentra la Torre de la Iglesia de San Hipólito, ya que esta situado a cierta distancia de éste y han de pasarse dos túneles, y ascender por una estrecha carretera hasta el pueblo viejo.
El origen del nombre del municipio puede venir del general romano Calvisio Sabino, encargado de la pacificación del Pirineo central. No es extraño que éste cediera su nombre a una mansión militar y que estuviera ya a cargo de la calzada que conducía a los baños termales del balneario de Panticosa. Este enclave, fundado en la época de Augusto, aparece en un documento cartográfico con el nombre de Sabiniacum en el s.II de la era cristiana. No obstante, otros estudios apuntan a la posibilidad de un origen posterior, a partir de la creación una villa agrícola por parte de una familia de germanos.
La primera referencia histórica de Sabiñánigo es recogida por Julio Caro Baroja en su estudio sobre toponimia de las regiones Ibero-pirenáicas, datada en 1035; aparece como Savignaneco y se refiere a su incorporación al reino de Aragón. En 1137 se cita ya como un lugar de realengo, durante la sucesión de la casa de Barcelona a la dinastía Jimena, y seguiría siglos después con esta condición. Este núcleo rural no estuvo nunca, ni el pueblo, ni sus vecinos bajo la dependencia de ninguna señor particular a diferencia de otros de la comarca, y fue desde la Edad Media patrimonio directo de la Corona. En la Edad Moderna, Sabiñánigo perderá esta condición así como el desarrollo adquirido en torno al a torre y a la iglesia de Santa María. A finales del siglo pasado, Samianigo pueblo era un pequeño era u pequeño núcleo rural, con unas 24 casas parte de las cuales vivían de sus propios recursos, del cultivo de las tierras y del ganado.
Descripción:
La Iglesia de San Hipólito es de estilo barroco, del siglo XVII, pero su torre es un edificio del siglo XVI y claramente militar. La torre servia de refugio ante las numerosas incursiones francesas. El edificio es de sillería regular, con muros de un metro de espesor, de planta rectangular con 5,8 por 5,5 metros.
Las dos primeras plantas están abiertas a la Iglesia. A la segunda planta se accede por una escalera de madera. En ella podemos ver una ventana al oeste, dos aspilleras dobles al sur y una al norte. Al último piso se sube también por una escalera de madera. Allí se alojan las campanas de la iglesia.
Texto de Adolfo Castán


