• municipio:

    San Juan de la Peña

  • Tipo:

    Muralla

  • estado:

    Buen Estado

  • Cronología:

    X-XVII

  • Ubicación:

    Al sur de Jaca

  • Catalogación:

    Sin Catalogación

  • Propiedad:

Vista del monasterio desde lo alto  Monasterio  Monasterio entre las rocas  Capitel del monasterio  
   Dibujo de Teodoro Pérez Bordetas  
Vista del monasterio desde lo alto

Historia:

El Monasterio de San Juan de la Peña es el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media y es considerado como el sacro recinto donde se asentaron las bases del reino de Aragón.

Sobre la construcción del Monasterio Viejo, cuenta la leyenda, que un joven noble de nombre Voto, vino de caza por estos parajes cuando avistó un ciervo. El cazador corrió tras la presa, pero ésta era huidiza y al llegar al monte Pano, se despeñó por el precipicio. Milagrosamente su caballo se posó en tierra suavemente. Sano y salvo en el fondo del barranco, vio una pequeña cueva en la que descubrió una ermita dedicada a San Juan Bautista y, en el interior, halló el cadáver de un ermitaño llamado Juan de Atarés. Impresionado por el descubrimiento, fue a Zaragoza, vendió todos sus bienes y junto a su hermano Felix se retiró a la cueva, e iniciaron una vida eremítica.

Está zona del Pirineo se poco después de la invasión musulmana, al construir el castillo de Pano, destruido en el año 734.

Reinando en Pamplona García Íñiguez y Galindo Aznarez I, conde de Aragón comiezan a favorecer al Monasterio. El rey García Sánchez I concedió a los monjes derecho de jurisdicción, y sus sucesores hasta Sancho el Mayor, continuaron esta política de protección. Allí pasó sus primeros años San Íñigo. En el reinado de Sancho Ramírez de Aragón adquiere su mayor protagonismo llegando a ser panteón de los reyes de Aragón.

Fueron devastadores los incendios de 1494 y 1675. A raíz del último de ellos, se construyó el Monasterio Nuevo.

En 1675 el recinto sufrió un incendio que arrasó el refectorio, la hospedería y el archivo del monasterio. Durante tres días ardió, quedando en un aspecto lamentable por lo que se planificó la edificación del Monasterio Nuevo.

El Monasterio viejo es Monumento Nacional desde el 13 de julio de 1889 y el monasterio nuevo es Monumento Nacional desde 1923.

Descripción: