- municipio:
Ambel
- Tipo:
Casa Fuerte
- estado:
Buen Estado
- Cronología:
XIV-XVI-XVIII
- Ubicación:
Centro de la población
- Catalogación:
BIC
- Propiedad:
Privada

Historia:
En 1137 ya existían la villa y el castillo de Ambel. En 1151 son entregados a la Orden del Temple por mediación de Teresa de Borja, rigiéndose por comendadores propios desde 1162. Tras la caída de los Templarios a comienzos del siglo XIV, Ambel será una de las mas importantes encomiendas de la Orden de S. Juan de Jerusalen.
El Palacio de los Comendadores incluye la actual Iglesia Parroquial y es sin duda uno de los más bellos palacios de Ordenes Militares que quedan en Aragón.
Las órdenes militares surgen en Tierra Santa a comienzos del siglo XII, integradas por monjes-soldado para la protección de los lugares santos del cristianismo, ayuda a peregrimos y mantenimiento de hospitales.
La Orden del Temple se constituye en Jerusalén en 1120 y en menos de un siglo alcanza un gran poder político y económico en todo Europa, pero tras la pérdida de Jerusalén en 1244, empieza a ser cuestionado su papel y en 1307, Felipe IV de Francia los acusará de herejía y en 1312 es abolida por el Papa la Orden del Temple.
La Orden de San Juan de Jerusalén fue reconocida por el Papa en 1113 para dar cobijo a los peregrinos que viajaban a Tierra Santa pero a partir de 1309 que pasan a llamarse Caballeros, su papel militar pasa a ser mas importante que el caritativo. Esto se acentúa mas con la disolución de la Orden del Temple ya que parte de las propiedades del Temple pasaron a la de San Juan.
Esta Orden amasó grandes riquezas gracias a las donaciones, algunas tan sorprendentes como la de Alfonso I de Aragón que dejó en su testamento la tercera parte del reino para las Ordenes.
Descripción:
La casa conventual de Ambel es uno de los edificios que mejor se han conservado en Aragón de todos aquellos que pertenecieron a las órdenes militares.
Está situada en los pies de la Sierra del Moncayo, en la comarca de Borja.
El edificio ha pasado inadvertido hasta la actualidad, a pesar de que junto con la anexa iglesia de San Miguel tiene incoado expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (B.I.C.) desde 1982.
Su fábrica tampoco ha sido objeto de estudio hasta ahora, por lo que las referencias que a él se hacen en guías y catálogos, lo describen como un edificio del siglo XVI, mencionando su famosa barandilla mudejar y el escudo tripartito que se halla sobre la puerta principal.
Sin embargo, este gran palacio, conserva estructuras que abarcan una amplia cronología desde el siglo X hasta el siglo XIX, con restos significativos que permiten reconstruir los edificios medievales que integraron este conjunto.
Hay que destacar los edificios templarios de los siglos XII y XIII, conservados casi intactos y embutidos en construcciones mas tardías. Los Hospitalarios ampliaron el edificio a lo largo de los siglos y fueron dejando testimonio de todas estas reformas, en inscripciones y escudos de los Comendadores responsables de las mismas.
Dentro del palacio se conserva un torreón medieval vaciado en su interior y que con parte de otras dependencias del palacio, configuraría la primitiva fortificación.
La iglesia que forma parte del conjunto del palacio y datada en el siglo XIV, conserva ocultos en la cubierta restos almenados y saeteras.


